ECONOMIA
Uno de los temas de moda actuales es el impacto ambiental, y sin duda tiene una relación estrecha con la economía a nivel macro y micro, aunque no es una relación estrictamente proporcional. El descuido hacia el ecosistema en el que se desarrolla una economía tiene fuertes consecuencias, desde la desaparición de especies hasta el consumo indiscriminado de los recursos naturales.
La evaluación del impacto ambiental juega un papel de suma importancia en la economía, ya que se vuelve imprescindible que exista una armonía entre el medio ambiente y el desarrollo de la actividad económica (sostenibilidad). De no ser así, tarde o temprano los recursos naturales del medio se agotarán, ya sea por consumo de la industria o por la contaminación y/o el exterminio de diferentes especies. Por ejemplo, el impacto que genera que una industria química vierta los residuos a un río tiene una implicación significativa, ya que estaría alterando factores ambientales que ocasionarían graves consecuencias para el medio ambiente.
Un impacto ambiental, es el resultado, positivo o negativo, que ésta genera en el medio ambiente. Al mismo tiempo, cualquier alteración del entorno natural tendrá un efecto sobre la economía, pues esta se basa en el consumo y explotación de recursos que provee el planeta. Si la actividad no se produce de manera sostenible el agotamiento de los recursos afectará directamente al desarrollo económico de la sociedad, como estamos comprobando con el actual sistema de producción y de consumo, que ha llevado a la extinción masiva de especies debido a la afección en sus hábitats naturales y la contaminación de sus fuentes de alimentación. Otro ejemplo es el aumento de las temperaturas globales producidas por los gases de efecto invernadero que desencadenan fenómenos climatológicos cada vez más extremos que, a su vez, implican un mayor gasto por parte de las empresas y los gobiernos para adaptarse a estas nuevas situaciones y mitigar las consecuencias medioambientales.
Según las técnicas de identificación de impactos, los factores ambientales afectados en este caso serían, en primer lugar, agua, flora y fauna (lo que desencadenaría una serie de efectos sobre el medio y cambiaría sus condiciones iniciales). Aunque estrictamente existe ya un impacto ocasionado por la construcción de la fábrica, existe también un equilibrio dentro de ella, que se vería afectado nuevamente por la aparición de factores ambientales alterados.
El papel de la evaluación de los impactos ambientales es precisamente prever este tipo de impactos y proponer medidas de mitigación, prevención y/o compensación para cada uno de los impactos identificados como significativos. De manera práctica se definen:
- Medidas de mitigación: son aplicables a impactos que no se pueden evitar y su función es disminuir en lo posible el daño al factor ambiental afectado.
- Medidas de prevención: evitan impactos que no necesariamente tienen que ocurrir (por ejemplo, el desbordamiento de una presa, la explosión de una planta de gas etc.).
- Medidas de compensación: en todo proyecto existen impactos ambientales que no se pueden evitar. Por ello, hay que compensar el daño en una determinada área. La magnitud de estas medidas muchas veces está regida por las leyes.
No obstante, la aplicación de cualquier medida está sometida a un estudio técnico-económico, mediante el cual se determina si es posible (dentro de los alcances del proyecto) financiar la aplicación de estas medidas, o si se cuenta con la tecnología suficiente. De no ser así, se optaría por buscar una ubicación del proyecto que no implique causar impactos significativos en el sistema
SOCIAL
El medio ambiente natural desempeña un papel fundamental en la localización y distribución de población en el mundo y en la forma como esa población se organiza. En tal sentido, los factores clima, fertilidad de los suelos, temperatura, precipitaciones, etc., actúan como principios ecológicos que determinan la distribución de las especies vegetales y animales en la superficie de la tierra. En la medida en que diferentes pueblos pueden adaptarse o vivir en medios naturales con características comunes, pueden adoptar actitudes socioculturales o patrones de vida muy similares. Además, el problema de la obsolescencia programada, nos obliga a sustituir muchos bienes antiguos por nuevos, como es el caso de los dispositivos electrónicos o los electrodomésticos.
Un problema también muy importante es el de los medios de transporte y los combustibles fósiles que se utilizan para generar energía, que producen grandes cantidades de contaminantes.
Y todo esto ocurre en un planeta lleno de desigualdades sociales, en el que grandes sectores de población pasan penurias, mientras que otros consumen por encima de sus necesidades.
Siempre que un sistema entra en contacto con otro sufre un impacto. En la medida en que un sistema social ve afectado su funcionamiento debido a esta acción externa, altera su relación con su medio ambiente natural. Se rompe así una armonía que tradicional e históricamente cada pueblo había buscado con su entorno.
Asimismo, se entiende que: la falta de cuido medioambiental termina afectando al ser humano, flora y fauna. Posterior a eso, viene el desgaste mundial que sufre el planeta.
En El Salvador el 63% de las tierras están contaminadas y frágiles, mientras que el 37% restante son áreas protegidas o áreas “puras”, mayormente son las zonas altas del país. Las zonas contaminadas son en donde hay más población, ciudades, pueblos, centros de uso común, etc., dentro de esas también se incluyen las zonas de cultivo que no logran tener un entorno limpio y sano en donde el ser humano consume diariamente.
POLÍTICA
El eje de Salud Ambiental promueve acciones que contribuyen a disminuir el impacto al medio ambiente y por ende a la salud de la población blanco, como son: información, educación y comunicación para el abordaje integral de la determinación social de la salud y especialmente enfocados, en aquellos problemas estructurales sociales y ambientales que han impactado directamente, la calidad de vida y la salud de las personas que residen en zonas urbanas y rurales del país.
La política y el medio ambiente no pueden separarse. Las decisiones humanas siempre tienen un impacto en el medio ambiente (impacto no necesariamente negativo). En cierto nivel de organización social, estas decisiones son expresadas a través de la política.
Es esperable que una ideología que considere fundamental la importancia de los procesos naturales en el desarrollo de la sociedad humana se contradiga con las ideologías preponderantes en la actualidad. Esto puede llevar a que algunos crean que más que nuevos enfoques políticos, se estarían planteando enfoques clásicos, los cuales utilizarían un tema nuevo como tribuna para plantear sus ideas. Probablemente el hecho de que en Chile no exista un movimiento ambiental cohesionado en lo referente a sus planteamientos políticos promueve este tipo de confusiones. El debate ambiental no puede separarse de la política, ya que mediante esta se expresan las decisiones de la sociedad. Para comprender mejor esta relación entre política y medio ambiente, hay que entender que las acciones y decisiones del ser humano, así como las consecuencias de éstas, inciden en distintos niveles. Primero podemos considerar el nivel individual, enfocado en la relación personal que tenemos con nuestro entorno. En este nivel, razones culturales, educativas, espirituales y sociales llevan a los individuos a tener distintos puntos de vista respecto a lo que es malo para el medio ambiente y a la forma de actuar para no generar daño. Muchas campañas, debates y propuestas se focalizan en este nivel. Por ejemplo, enseñar a plantar un árbol o ahorrar energía en el hogar se hallan enfocados al comportamiento individual y puede ser discutido sin oponerse al esquema socio-económico operante. Por otro lado, debatir el modelo energético del país y cuestionar las prioridades en cuanto al uso de la energía, implica cuestionar el modelo de desarrollo que se está siguiendo como sociedad. Este último caso corresponde a un segundo nivel, que se focaliza en un conjunto de individuos organizados, como por ejemplo a nivel nacional (podríamos considerar también niveles de organización de menor escala como municipios o regiones). Un caso concreto para ejemplificar el rol de la política en nuestra relación con el medio ambiente, es la modificación del territorio. La Ley de Fomento Forestal (DL 701 de 1974) provocó el cambio de muchas hectáreas de suelo, que pasaron a ser plantaciones forestales. Esta ley nació de una decisión política, que representaba los intereses de una parte de la sociedad. Al modificar la estructura del territorio, cambiando el uso del suelo, se afectan los diversos procesos ecológicos que ocurren ahí.
Estos cambios tienen consecuencias en las funciones eco sistémicas (por ejemplo, en los ciclos hidrológicos y el control de la erosión) y en los procesos de los organismos vivos; como reproducción, dispersión y sobrevivencia, entre muchos otros. De esta manera, los cambios producidos por el ser humano sobre el territorio, serán respuesta de fuerzas socio-económicas, culturales y políticas. Generalmente, unas expresadas por medio de otras.
Estos cambios tienen consecuencias en las funciones eco sistémicas (por ejemplo, en los ciclos hidrológicos y el control de la erosión) y en los procesos de los organismos vivos; como reproducción, dispersión y sobrevivencia, entre muchos otros. De esta manera, los cambios producidos por el ser humano sobre el territorio, serán respuesta de fuerzas socio-económicas, culturales y políticas. Generalmente, unas expresadas por medio de otras.


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